domingo, 3 de marzo de 2013

Un placer: Un día en un balneario


Si hay algo en Granada que me encante son los Baños Árabes. Nosotros siempre íbamos a los Baños Aljibe de San Miguel, desde que los abrieron, y como procurábamos ir por la mañana y entre semana, casi siempre teníamos los Baños para nosotros solos. ¡Una verdadera gozada! Entre el baño y el masaje, salías nuevo. Luego, a cuenta de un regalo que su madrina Marimar le hizo a mis hijos y otro que ellos me hicieron a mí, probamos el Sol y Agua en la calle Seminario, muy relajante también, con té y masaje.
Pero últimamente no da la economía para mucho derroche y, además han surgido spas por toda Granada, y prácticamente en cada hotel y en cada gimnasio. Por eso - lo que tiene la competencia - se hacen muchas promociones para captar clientes, y gracias a ellas hemos probado El Hammam Al Andalus, por detrás de Santa Ana, en Plaza Nueva. El spa del gimnasio Yo10 Sport & Spa Club en el Camino de Ronda. El spa del gimnasio Virgin Active del Serrallo Plaza. El Narcissus Spa del Hotel Los Ángeles, en la Cuesta Escoriaza, que tiene un jacuzzi exterior y dio la casualidad de que el día que fuímos era invierno y llovía y claro, nadie se atrevía a salir. Fue una gozada estar calentito en el jacuzzi mientras te caía la lluvia y salía vaho de tu boca al hablar.



Pero donde me encuentro más a gusto es en el Balneario de Cortes y Graena, que es justo donde estoy en estos momentos... Bueno, en éstos, éstos, no, que ahora estoy escribiendo en el Hostal Montual. Me refiero que aquí estoy pasando la semana. Y es que Los Baños me encanta. No sé yo qué me ha dado este pueblo, pero aquí estoy en la gloria.

La primera vez que vinimos al Balneario fue en el 2007 con mis hijos y mi madre, para el fin de semana de Todos los Santos. Fue mi regalo por su decimoquinto cumpleaños y de esos viajes que organizas casi sin pensar pero sabes que van a ser el mayor éxito que puedas imaginar, no sólo porque el tema de baños, balnearios y spas nos gusta a todos, sino porque la sorpresa era que el alojamiento lo hacíamos en una cueva. Y eso que le puse mucha fé porque, claro, como lo del alojamiento era secreto secretísimo, el tema del balneario por si sólo no bastaba para alejar a mis hijos de sus amigos en un puente de cuatro días sin clases. Pero el "disgusto" que llevaban yendo de camino se compensó con creces con la sorpresa a la llegada. Mis hijos jamás habían dormido en una cueva y mi madre había vivido en una cuando era pequeña: Era una apuesta segura.
Fueron cuatro días inolvidables y lo mejor de todo es que Los Baños es un pueblito (de los cuatro que conforman el municipio de Cortes y Graena, junto con Lopera y los propiamente dichos Cortés y Graena) que tiene dos calles por junto, y aparte del Balneario, poca cosa que hacer más que disfrutar de la paz, la naturaleza y el carácter superamable de los vecinos. Además en las cuevas no hay cobertura para el móvil (tienes que salir al patio), con lo cual disfrutamos un montón a lo antiguo: Las cartas, los chistes, la conversación.
Para el cumpleaños del año siguiente repetimos, pero esa vez lo que organizamos fue una salida de fin de semana del grupo de amigos, aprovechando que mi prima MariCarmen y su marido habían venido de Barcelona. Como éramos once, cogimos dos cuevas contiguas y también fue un fin de semana para recordar.

Y a partir de entonces, he venido todos los años, porque mi madre se apuntó a los Balnearios por el Imserso y se pide siempre Cortes y Graena y yo, hasta ahora, aprovechaba mis dos días libres semanales en el trabajo para venirme a hacerle una "visita" y disfrutar del Balneario y de la buena gente y la buena comida del Hostal Montual, que tienen una sopa de almendras que quita el sentío.

Este año, con lo de estar despedida-prejubilada, "aprovechando" que mi madre cada vez anda peor y cada vez le cuesta más decidirse a salir, le propuse venirme con ella para echarle una mano: Por la mañana, te ayudo para ir y venir de los baños y mientras tú estás dentro yo me voy a andar y luego pues te ayudo p'arriba y p'abajo en el hostal y ya echamos la tarde juntas y estás más acompañada... que tampoco es que le haga falta, porque todos los años hace un montón de amistades de las de llamarla luego a menudo por teléfono, no de las de me voy y ya no me acuerdo... pero es que aquí el que no corre vuela y con esa excusa me pillo diez días de paz y tranquilidad, que también agradecerán mis hijos que se han quedado solos solitos ¡fiessssta!

 

 

 

En fin, que ya os he contado mi vida, pero solo como excusa para poneros unos cuantos enlaces. El de las cuevas, que era Los Sevillanos no os lo pongo porque el año de las lluvias se les hundió la suya, que estaba en la cima del cerro y ya no han reabierto, pero hay otras muchas y si os animais a pasar dos díitas en Los Baños, lo mejor que tiene el pueblo, en relación con el Balneario es que todos los alojamientos ofrecen el mismo paquete conjunto de Balneario-Alojamiento/desayuno (y si el alojamiento es en cueva, desayuno en bar), aunque os recomiendo el Montual, porque son amabilísimos, como ya os he dicho, se come de maravilla y no teneis más que ver las ofertas de precios en su web.
Ea, voy a ver si por la publicidad me dan extra de flan esta noche.
♥ ♥ ♥

2 comentarios :

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