lunes, 10 de junio de 2013

Celebrando el día de mi santo

Hoy es el día de mi santo, o para ser más precisos, es el día en que celebro mi santo.
Actualmente, al menos en España, el día del santo cada vez se celebra menos. No sé si es cuestión de economía doméstica, que no está como para regalar en santo y cumpleaños, más Navidades, Reyes, días del Padre y de la Madre, aniversarios varios, etc, o que, como nos empeñamos en vivir en un país aconfesional y hay mucho que piensa que eso significa dar la espalda a todas las religiones, en lugar de, como debería ser, asumir la igualdad de todas ellas sin que a nivel institucional prime una sobre todas las demás, pues pasa que, a nivel de la religión católica, entre los tiempos en que éramos la "reserva espiritual de Europa" y ahora, se han ido quedando muchas tradiciones por el camino.

También depende de donde vivas. Cuando nos mudamos a Granada -en 1975 ¡Madre mía, llevo ya más de dos tercios de mi vida aquí!- en Andalucía lo que la gente celebraba sobre todo era el día del santo, y el cumpleaños quedaba como en segundo lugar. Eso ha ido cambiando con el tiempo y ahora cada vez se va celebrando menos el primero y más el segundo, pero con todo y con eso, hoy me ha llamado ya mucha gente, de buena mañana, para felicitarme.
¡Hasta mis hijos se han acordado -creo que por primera vez en su vida- de forma autónoma y me han felicitado nada más levantarse!

Lo de los nombres sería digno de una tesis doctoral.
Cuando yo nací, al menos en Cataluña, no sé si en otras regiones harían lo mismo, se solían poner tres nombres en el bautismo, y así quedaban registrados en tu acta bautismal. El primero lo escogían los padres, el segundo -supuestamente- los padrinos y el tercero el cura que te bautizaba.
A mí me pusieron Margarita, María de los Reyes, Teresita.
Margarita por mi abuela paterna, María de los Reyes porque nací el día de Reyes y Teresita no sé si porque el cura buscaba un nombre con rima o porque realmente era devoto de Santa Teresita del Niño Jesús.

Normalmente cuando vas a tener un hijo, los padres pasan bastante tiempo dándole vueltas a posibles nombres para la criatura. Cuando iban a nacer mis hijos, yo los nombres los tenía claros desde el principio, con todas sus posibles combinaciones, por aquello de que venían dos:
Si eran dos niños: Luis David y Eduardo (el primero, la unión de mis dos nombres favoritos en aquel tiempo y el segundo el nombre de mi mejor amigo y futuro padrino)
Si eran dos niñas: Julia y Marimar (el primero por mi tía abuela Julia, la mujer más buena que he conocido en mi vida, y el segundo, como antes, por mi mejor amiga y futura madrina)
Si eran niño y niña: (como ya habréis adivinado), Luis David y Julia
Y en eso quedó. Así que, teniendo claros los nombres, de las primeras cosas que compré fue un Santoral, para buscar los santos bajo cuya advocación iban a estar, porque Julia estaba claro: El 22 de Mayo, Santa Julia de Cartago, patrona de Córcega, por tradición, ya que era cuando lo celebraba mi tía abuela, pero lo de Luis David era más complicado, porque debía elegir entre Luis y David y luego, debía estar lo suficientemente alejado de otras fechas claves, como su nacimiento, en noviembre, y Navidad y Reyes, para que los regalos no se le acumularan en el mismo periodo de tiempo (hay que ser prácticos). Lo tuve fácil, porque el 21 de junio se celebra San Luis Gonzaga (que es el patrón de la juventud) y el 26 de junio, tan cerquita que se tocan, se celebra San David de Tesalónica (eremita que vivió más de 80 años en una cueva a las afueras de la ciudad griega) ¿Qué mejor que poner a mi hijo bajo la advocación (tutela o protección) del patrón de la juventud y de un santo de una longevidad pasmosa para su época? Además San David, como buen ermitaño, era sumamente austero, que es una virtud muy de tener en cuenta en estos tiempos ;-)

Hala, que me disperso de lo que quería contaros.
Como mi abuela Margarita, de entre todas las santa Margarita del santoral, ella celebraba Santa Margarita, Reina de Escocia, el 10 de junio, yo también seguí celebrándolo en esa misma fecha. Cuando yo era pequeña, mis padres podían haber elegido otra Santa Margarita, la del 22 de febrero, o la del 16 de octubre, pero por tradición familiar la cosa se quedó así. Eso es lo que viene a pasar en todas las familias con nombres que se repiten entre abuelos, padres e hijos.

 

A mí de siempre me ha gustado estar bajo la advocación de una reina. Éstas son dos de sus representaciones que más me gustan, la primera por su aire medieval y la segunda porque no todos los santos tienen estatuas tan contundentes :-)
Os podía poner aquí algo de la historia de mi patrona, pero mejor os paso tres páginas en las que está todo dicho, que habiendo ya tanto escrito por la red, es redundante hartarse de escribir y además, así el mérito se lo lleva la fuente, directamente. Así que si queréis saber más, seguid los enlaces.
Catholic.net: Margarita de Escocia, Santa
El testigo fiel: Santoral. Margarita de Escocia
Wikipedia en español: Margarita de Escocia (santa)

Lo curioso de mi santo es que en unos calendarios viene y en otros no (la costumbre de poner el santo bajo la fecha en los calendarios aún se mantiene, porque por mucho que se empeñen en señalar el Día de Andalucía, Día de la Comunidad Murciana, etc, de esos sólo hay tantos como comunidades autonómicas, así que aún quedan muchos días del año en los que se cita el santoral católico en los calendarios). Muchas veces me daba rabia que mi santo no apareciera en el calendario, pero como en Andalucía el nombre de Margarita no es muy corriente, pensé que era por eso... Aunque mayormente, si no es Margarita, aparece Santa Oliva y tampoco es que sea muy corriente el nombrecito, que por llamar, ni al fruto del olivo se le llama oliva en Andalucía, que aquí se le llama aceituna.

Pero este año he descubierto la explicación.
¿Recordáis que el 20 de febrero os avisé de la oferta de Telepizza por Santa Margarita? Mientras caía en por qué celebraba Telepizza el día de Santa Margarita, descubrí que el 22 de febrero era Santa Margarita de Cortona y resulta que buscando, buscando, por internet, me entero de que la Iglesia Católica, que fijó la fiesta de Santa Margarita de Escocia el 10 de junio cuando fue canonizada en 1250 (1251 según otras versiones) por el Papa Inocencio IV, con esa manía que tiene de mover las festividades, en la reforma litúrgica de 1972, la cambió de fecha al 16 de noviembre, el día de su muerte, por ser la que se celebra en Escocia, de donde es Santa Patrona.
¡En la reforma litúrgica de 1972! O sea, ¡¡llevo cuarenta años celebrando el día de mi santo en un día que no es!!

Ya se sabe que ojos que no ven, corazón que no siente, pero este año que ya lo sabía, estoy como desubicada. Me uno al desconcierto por el que pasaron las Isabeles y los Enriques, que, ahora que caigo, se enteraron por aquellas fechas ¡y yo en la inopia! Me consuela pensar que hay fabricantes de calendarios que están tan en la inopia como yo :-D

En fin, a lo que iba, que me da lo mismo cuando celebren Escocia y la Iglesia Católica la festividad de Santa Margarita Reina, que yo, aprovechando que en mi familia siempre se ha celebrado el 10 de junio y que mis hijos por fin recuerdan que hoy es mi onomástica, elijo que siga siéndolo. Al fin y al cabo ese es el significado de la palabra (según el DRAE: 4. f. Día en que una persona celebra su santo)

4 comentarios :

  1. Jajaja... Que cosas!!! No me había acordado!!!
    FELICIDADESSSSSS!!!!!

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    1. Graciasss
      Ya he visto que antes de publicar esta entrada me habías felicitado en la última :-D

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  2. Feliz no día de las Margaritas!!! Hay que ser original, y celebrarlo cuando te dé la gana (como los de Bilbao!)
    Muackkssssssssssssss ♥♥♥

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    1. Gracias, gracias. Y sí, que no quiero correr el riesgo de cambiarlo de fecha y que se os olvide jejeje ;-)

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