martes, 25 de junio de 2013

El Biscuter del siglo XXI. Otra ración de recuerdos.

Últimamente me habréis oído decir, más de una vez, que estamos retrocediendo treinta o cuarenta años.
Siempre se ha dicho que cualquier tiempo pasado fue mejor, y ahora que estos dejà vu que tengo son cada vez más frecuentes, me da que pensar hasta qué punto es realmente cierta esa creencia.

Esta mañana, leyendo la prensa digital mientras desayuno (ya sabéis que ese es una de mis costumbres más arraigadas), me encuentro con esta noticia:

(pincha en la imagen para ver la noticia en el abcdesevilla)

Como ya estoy a mitad de la cincuentena, o sea que mi niñez transcurrió en los años 60 ¡del siglo pasado! Ô_Ô enseguida me ha venido a la mente este otro coche



biscuter
Un biscuter
(Fuente de la imagen: forocoches.com)

¡No me digais que no!

El biscuter fue un coche muy popular en España a mediados de los cincuenta por su "bajo precio", unas 25.000 pesetas (el equivalente a tres años de salario), en comparación con las 100.000 pesetas que podía costarte un coche de importación, y ello porque, aunque su concepción nace en Francia, a finales de los años 40, en nuestro país vecino la idea del diseñador Gabriel Voisin no atrajo el interés de los fabricantes, justo lo contrario que en la España de la posguerra en la que se necesitaba un coche austero, simple y barato, por lo que le vendió la licencia a la firma española Autonacional S.A. de Barcelona.
Su producción se detuvo a principios de los sesenta, al no poder competir con otro icono automovilístico de aquella época, que empezó a producirse en 1957: "El seillas" (Seat 600) y, en realidad, aunque forma parte del imaginario de todos los que rebasamos el medio siglo, fuera de nuestro país el Biscuter es un coche casi completamente desconocido.

Como os pongo enlaces para el que le interese saber más cosas sobre los temas de que os hablo, aquí me limitaré a contaros que uno de mis primeros recuerdos tiene que ver con ese coche:
Al parecer es un hecho establecido científicamente, que los seres humanos (en general, que siempre habrá casos excepcionales) no tenemos recuerdos anteriores a los tres o cuatro años de vida. Creo que, según dicen, es porque el ritmo frenético al que se crean las conexiones neuronales en nuestros primeros meses/años impide la fijación de dichos recuerdos.

El caso es que mis dos primeros recuerdos son ambos del año 1962.
A finales de enero, justo recién cumplidos los cuatro años, recuerdo abrir la puerta de casa para que entraran mis padres, de vuelta del hospital, con mi hermano recién nacido envuelto en una toquilla azul y, aunque para mí se mezclan en la misma fecha, mi segundo recuerdo es la gran nevada de Barcelona, que en realidad sucedió justo a final de ese mismo año: El día de Navidad de 1962 y los dos días siguientes. Y ese recuerdo, mira por dónde, tiene que ver con un biscuter.

(El Arco del Triunfo desde el Passeig de Sant Joan. 1962. Así estaba de nieve la ciudad)

Buscando fotos de la gran nevada del 62, encuentro el periódico del 27 de diciembre en la hemeroteca de La Vanguardia (el enlace anterior iba a la portada del periódico, y éste a la segunda página) y leo este párrafo:


"Hubo algunos que, en las calles silenciosas y quietas de la noche de Navidad, se calaron los esquis y se hicieron remolcar por algún vehículo en los cortos trechos en que tal diversión fue posible"
Lo que me confirma que mis recuerdos son reales:

Por aquella época ya vivíamos en uno de los bloques de pisos para empleados que tenía Iberia en la Plaza Sanllehy en Barcelona (de hecho, si en Google Maps pones: "Barcelona, Plaza Sanllehy" te sale una foto marcada como A, pues vivíamos en el portal que sale en la foto detrás del letrero de Cocacola). Empezó a nevar la noche de Navidad y nevó tanto que Barcelona se colapsó. A los críos no nos dejaron salir a la calle (casi todos éramos de la misma edad y teníamos menos de cinco años), pero recuerdo ver, desde las ventanas de nuestro piso, cómo los esquiadores se tiraban calle Cerdeña abajo y luego subían en un biscuter (supongo que provisto de cadenas, mi recuerdo no llega a tanto) por la acera de la derecha (según mi posición, la izquierda según se sube) que la habían medio despejado a tal fin.

(la calle Cerdeña -Carrer Sardenya- en la actualidad, visto desde la Plaza Sanllehy)

(inicio de la calle Cerdeña en la actualidad, mirando hacia la Plaza Sanllehy)
-me fascina Google Maps-

Pero al ver la noticia lo que en realidad me ha venido a la mente es otro recuerdo, que es por lo que me ha hecho gracia lo del "coche DIY" (Do It Yourself - hágaselo usted mismo).

Cuando nosotros aún teníamos la Vespa con sidecar, un compañero de trabajo de mi padre tenía un biscuter con el que se reunían cuatro compañeros para ir a la oficina. Entre otras cosas, era utilísimo a la hora de aparcar, ya que no hacía falta hacer maniobras cuando el hueco era justito. Se bajaban del coche, dos por un lado y dos por otro, lo levantaban a peso y ¡ale! al hueco :-D

(mi hermano Jose y yo, junto a la Vespa familiar)

Un biscuter de cuatro plazas
(Fuente de la imagen: forocoches.com)

El caso es que vinieron unos amigos alemanes de este hombre y vieron el cochecito y alucinaron con él. Todo era decir ¡qué maravilla! ¡es increíble! ¡no me lo puedo creer! y el hombre tan orgullosísimo de su  biscuter... Hasta que uno de ellos le preguntó ¿Y te ha llevado mucho tiempo montarlo?
¡Y es que creían que era un coche "hecho a mano"! Y claro, hubo que contarles que no, que ese coche lo hacían en España en una cadena de montaje... Se acabaron las exclamaciones y el orgullo patrio :-(

Ahora que el progreso nos está llevando por unos vericuetos muy poco amigables con la naturaleza, a más de uno le gustaría tener hoy día un biscuter, con su carrocería de aluminio, 6 caballos de potencia y 3 marchas adelante. :-D Sí, los primeros modelos carecían de marcha atrás y ni falta que les hacía, si habéis leído lo innecesarias que eran las maniobras, Aunque a mitad de los 50, todo sea por el progreso, no solo la carrocería pasó a ser de acero sino que (ya el peso no era el mismo) se le implementó un "inversor de giro de motor", por lo que tenían tres marchas adelante y, evidentemente, tres marchas atrás. ¡Eso sí era tecnología punta! :-D

¡Ale! ya os he soltado otra racioncita de recuerdos ;-)

Si queréis saber más cosas del Biscuter -además de lo que está ya enlazado en la entrada-, pasaos por estas páginas:
mirecuerdo.es - Historia del Biscuter
forocoches.com - Historia del Biscuter

Y si lo que os interesa es la Gran Nevada de Barcelona, además de lo que está ya enlazado en la entrada, podéis visitar estas páginas:
La gota fría - La nevada del año 1962 en Barcelona
El periódico. com - El recuerdo de la Gran Nevada cumple 50 años
Curiositat.cat - Esquiant pel centre de Barcelona (en catalán)

♥ ♥ ♥

1 comentario :

  1. Jajaja... Y ese taponcillo que sale contigo en la foto???
    Ufff... Dificilmente me puedo acordar de la nevada del 62, por que casi que estaba naciendo, pero todo tu artículo y la buena selección de fotos han removido mi memoria y me han facilitado poder dar un pequeño paseo nostalgico a nuestra historia...la familiar. Aquellos años dificiles se me antojan ahora más felices de lo que siempre pensé, supongo por que la edad va colocando inexorablemente cada cosa en su lugar, creo que me entiendes.
    También me acuerdo de nuestras Vespas y Lambretas; de nuestro Jaguarito (renault 4,4); del Seat 850... Los biscuter se me escapan un poco pues a mi me tocó ya vivir la tecnología avanzada, jeje, pero sin duda, algo tuvieron, igual que otras muchas cosas, que 50 años después se casi repiten.

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