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miércoles, 30 de octubre de 2013

Otoño: Tiempo de setas

Hace unos cuantos días leía esta noticia en el Ideal digital:

(ya sabes, pincha en la imagen para ir a la noticia en el ideal.es)


Si queréis que os diga la verdad, no tenía ni idea de que también estaba prohibido recoger setas:-( ¿hay algo que hoy día no esté prohibido o, cuando menos, regulado? porque ya me llevé la sorpresa con lo de las piñas cuando "investigaba" para escribir la entrada de Una maceta original: Cintas en una piña y ahora me encuentro con esto...

Lo piensas un poco y la prohibición tiene su sentido, porque, como dice el Seprona, el recoger sin ton ni son daña "bastante el suelo donde se encuentran estos hongos, impidiendo su reproducción para la próxima temporada". Por otra parte, tampoco es que hayan sido muy estrictos con el límite:
La vigente Ley Forestal permite arrancar hasta tres kilogramos por día y por persona sin tener que solicitar permiso previo al propietario de ese monte. 
Pero ponte un pueblo pequeño -de unos 400 habitantes- cerca de un pinar; ponte que sólo el 10% de los habitantes -cuarenta- vayan a por setas; ponte que sólo lo hagan dos días en semana; pues ya son 240kg de setas en sólo una semana. Si las recogen todo el mes de octubre nos ponemos en casi mil kilos de setas recogidas por sólo un 10% de los habitantes de un pueblito chico. Ahora calcula lo que sería si el pueblo es grande o si en todos los núcleos urbanos con pinares cerca les diera por salir a coger setas...

El caso es que, conforme leía la noticia, me acordaba de cuando nos vinimos a vivir a Granada.

viernes, 25 de octubre de 2013

Visitar el Parque Güell pagando entrada

Visitar el Parque Güell va a ser de pago.
Lo llevo leyendo desde casi principios de año y aunque parecía que no iba a llegar, anteayer en el 20minutos leía la noticia de que a partir de hoy, viernes, se restringe la entrada a la zona monumental del parque y además el acceso a la famosa escalinata con el dragón (que en realidad es una salamandra) o a la sala hipóstila (que siempre hemos llamado la sala de las cien columnas, aunque en realidad son solo ochenta y seis) será de pago.

Parque Güell - Placa del nombre | Foto: parkguell.es


¡Anda que no he pasado yo horas de mi niñez y juventud en el Parque Güell! Y es que en Barcelona ya sabéis (porque os lo conté en esta entrada: El Biscuter del siglo XXI: Otra ración de recuerdos) que vivíamos muy cerquita, en la Plaza Sanllehy, y para jugar un rato por la tarde lo hacías en la plaza, pero había días "especiales" en los que íbamos toda la familia al Parque Güell, con los bocatas para la comida o la merienda cena, como si fueramos de excursión al campo.

Parque Güell - Bolas del Camino del Rosario | Foto: sitiosdebarcelona.net

Normalmente entrábamos por una entrada lateral y enfilábamos el llamado Camino del Rosario hasta la gran plaza central, que yo pensaba que siempre se había llamado de los bancos aunque oficialmente parece que se llama de la Naturaleza. Esa plaza tiene el que para mí es el banco más bonito del mundo.

Parque Güell - Banco ondulado de trencadís | Foto: gaudidesigner.com


Parque Güell - Conjunto de la plaza | Foto: gaudidesigner.com

Antes te divertías con cualquier cosa -como intenta recordarnos el famoso anuncio del palo- y nos lo pasábamos en grande recorriendo el camino veinte veces hacia delante y vuelta hacia atrás subiendo y bajando de las grandes bolas de piedra, que eran de varios tamaños y, por tanto, de dificultad escalonada cuando se es un crío pequeño. Para pasar las grandes te tenían que alzar tus padres, que a veces se paseaban medio camino haciéndote "el columpio" y luego tú te adelantabas y los esperabas en los grupos de bolas saltando de una a otra.

Parque Güell - Bolas del Camino del Rosario | Foto: lavanguardia.com


¡Qué recuerdos! Cuando ví esta foto con una papelera enmedio pensé ¡a veces qué poco se piensa en los niños hoy en día!... o tal vez los críos de ahora no se entretienen en esos juegos tan sencillos... Me resisto a creerlo.

En el colegio celebrábamos el Día de la Tortilla, una fiesta tradicional en muchos lugares de España, que se celebra el jueves anterior al miércoles de Ceniza, el llamado jueves lardero y es el día que empieza el carnaval.
La tradición marca salir al campo y comer tortilla y todos los alumnos llevábamos ese día al cole nuestro bocadillo de tortilla francesa envuelto en papel de periódico y a media mañana nos íbamos, cada clase con su profe, "de excursión" al Parque Güell, y después de pasearnos y jugar un buen rato, si hacía bueno nos reuníamos en la placeta de los bancos y, si llovía, abajo en la sala de las columnas, para comernos los bocadillos y seguir jugando hasta mediada la tarde.

Parque Güell - Sala de las Columnas | Foto: gaudidesigner.com

En la adolescencia, las excursiones nos llevaban hasta las Tres Cruces (que oficialmente se llama el Calvario) y allí subíamos con las guitarras a ver Barcelona desde las alturas. Y ya en la juventud, a veces nos sentábamos en las mesas del barecillo de la entrada principal, la que da a la doble escalinata donde está el famoso dragón a "hacer el vermut" (en aquellos tiempos beber vermut Bianco, o Rosso, en el aperitivo estaba de moda)

Parque Güell - Las Tres Cruces (Calvario) | Foto: parkguell.es

Parque Güell - El conocido como "dragón de Gaudí" | Foto: gaudidesigner.com

:-D Está feo que os suelte una ración de recuerdos y sólo os ponga fotos de internet. Aquí estoy yo, en la plaza de los bancos, con mi hermano Jose y unas vecinillas mellizas: Fátima y Mª José. Pongamos que tuviera nueve o diez añillos en esta foto de finales de los sesenta y ya veis el look de la gente. Luego veo en la tele Amar en tiempos revueltos -que ahora en A3 es Amar es para siempre- y me pregunto de dónde han sacado a esas mujeres en su día a día siempre en tacones y tan peripuestas... igual es que como se desarrolla en la capital... 

De pequeña en el Parque Güell | Foto: familia García


Gran parte de mi infancia y adolescencia está ligada al Parque Güell, tal vez por eso me resulta rarísimo que se cobre la entrada a un parque público, ya que la familia del empresario textil Eusebi Güell lo donó a la ciudad para ese uso -inicialmente iba a ser una gran urbanización para familias acomodadas pero la idea resultó ser un fracaso y al parecer solo se vendieron dos parcelas, lo que por suerte nos ha permitido disfrutar de esa preciosa obra arquitectónica característica del genio de Gaudí-. Tal vez sea por eso por lo que han restringido la entrada sólo a lo que el ayuntamiento ha denominado "la zona monumental", pero para mí es solo otra muestra de lo fácilmente que se ponen puertas al campo en la actualidad. Me pregunto qué dirían los londinenses y los turistas que visitan la capital del Reino Unido si uno de sus parques más emblemático, Hyde Park, fuera de pago :-/

Los vecinos de la zona, escolares y profesores podrán obtener una tarjeta de acceso gratuito, pero el resto de los mortales que vayan a Barcelona de turismo tendrán que pagar 8 eurazos por acceder a esta maravilla -sólo 7 si se reserva la entrada por internet con una semana de antelación y con los descuentos correspondientes para personas mayores, grupos, etc, etc-. Además la entrada estará restringida a 100 carnets gratuitos y 800 turistas de pago a la hora. Puede parecer mucho, pero es que el parque es muy muy grande. 

Lo que me apena es que muchos de nosotros que ya no somos vecinos, no podremos acceder libremente para enseñarles a nuestros hijos o nietos los lugares de nuestra infancia ¡para un lugar que permanece invariable, con lo que ha cambiado Barcelona en cincuenta años!

Podría contaros aquí la historia del Parque Güell y de otras obras maravillosas de Antonio Gaudí -conocido mundialmente por ser el arquitecto de La Sagrada Familia-, pero hay muchas webs que la cuentan y ya sabéis que a mí repetir por repetir me parece tontería, pero os animo a que sigáis los enlaces porque hay cosas muy interesantes que conocer:

Una buena colección de fotos actuales y antiguas del parque y de las demás obras de Gaudí: http://www.gaudidesigner.com/es/parc-guell-visite-parc.html

Una detalladísima biografía de Antonio Gaudí:
http://famosos.arquitectos.com/biografia/?autor=Antonio+Gaudí

La "ficha" del Parque Güell como obra modernista: https://sites.google.com/site/barcelonamodernistaisingular/park-gell

Gaudí lejos de Cataluña: El Capricho de Gaudí en Comillas (Cantabria)
http://www.elcaprichodegaudi.com/

La web oficial del Parque Güell:
http://www.parkguell.es/es/portada

La entrada en la Wikipedia por si se nos escapaba algo:
http://es.wikipedia.org/wiki/Parque_Güell

♥ ♥ ♥

martes, 25 de junio de 2013

El Biscuter del siglo XXI. Otra ración de recuerdos.

Últimamente me habréis oído decir, más de una vez, que estamos retrocediendo treinta o cuarenta años.
Siempre se ha dicho que cualquier tiempo pasado fue mejor, y ahora que estos dejà vu que tengo son cada vez más frecuentes, me da que pensar hasta qué punto es realmente cierta esa creencia.

Esta mañana, leyendo la prensa digital mientras desayuno (ya sabéis que ese es una de mis costumbres más arraigadas), me encuentro con esta noticia:

(pincha en la imagen para ver la noticia en el abcdesevilla)

Como ya estoy a mitad de la cincuentena, o sea que mi niñez transcurrió en los años 60 ¡del siglo pasado! Ô_Ô enseguida me ha venido a la mente este otro coche

miércoles, 19 de junio de 2013

Tejiendo las Pokeball, me asaltan los recuerdos.

¡Te elijo a ti!

Si ese grito ha significado algo para ti, ya sabes de qué estoy hablando: Cientos y cientos de horas de entretenimiento con tu GameBoy, tu Advance, tu DS o tu Nintendo64.

En octubre de 1999 llegó Ash Ketchum con su inseparable Pikachu y toda una generación de chavales (y en mi caso, de madres) llenaron de diversión su tiempo de ocio.

Ash Ketchum y Pikachu mi pokemon amarillo y mi gameboy

Yo siempre digo que Luis David se socializó con Pokemon.
Durante sus primeros años de vida mis mellizos se bastaban el uno con la otra, sin necesitar a nadie más para jugar. Con tres años, casi a punto de cumplir cuatro, empezaron a ir en septiembre a la guardería de educación infantil y, aunque se llevaban bien con el resto de los niños y hacían con todos las actividades guiadas, hasta bien entrado el mes de marzo (seis meses después) no jugaron con otros niños en el recreo. Me contaban las maestras que en cuanto salían al patio se buscaban y se ponían a jugar ellos solos en cualquier esquinita. Los que tenéis gemelos o mellizos imagino que sabéis de qué estoy hablando. Por eso cuando empezaron en preescolar, tuve que tomar la decisión de que los pusieran en clases separadas a ver si cada uno hacía sus propios amigos.
A Luis David separarse de su hermana le costó bastante más que al contrario.

De bebés, Julia era como una muñequita. El bebé perfecto, siempre tranquilita, nunca lloraba, te echaba tus sonrisitas, comía lo justo y dormía o se quedaba quietecita en su cuco o su sillita, gorgojeando sus parloteos continuamente. Luis David, sin embargo, cuando cumplió el primer mes, el 23 de diciembre, empezó a llorar y no paró (literalmente) hasta el día de Navidad por la mañana. ¡Menudas Navidades nos dio! Y es que el pobre, no solo tenía gases y le molestaban muchísimo, sino que era un ciribulle (del diccionario andaluz*Se dice de alguien que no se está quieto. Persona bulliciosa)
Estaba en constante movimiento. Aún recuerdo el día que descubrió que su mano era algo que él controlaba. Se quedaba mirándola, la movía, la seguía con la mirada, y, a medianoche, oigo que se mueve, enciendo la luz y lo veo, despierto con la mano en alto, a la altura de la cara, moviéndola de un lado a otro. Como digo, en constante actividad, aún cuando a oscuras malamente podía ver lo que hacía.
Y creo que sus padrinos aún tienen pesadillas con el día del bautizo. Julia tan modosita con el faldón de cristianar perfectamente situado, cayendo en cascada por los brazos de su madrina. Luis David berreando a todo trapo, con los lazos del faldón colgando, los zapatitos perdidos, y su madrina la imagen viva de la desesperación, que no me explico como de esa no se le quitaron las ganas de tener hijos propios.
En fin, que Luis David se hacía notar y Julia, en cambio, tenía una vida interior más intensa.

Pero cuando empezaron a comunicarse entre ellos, de pronto eso cambió y Julia empezó a "echar carácter" y, en la relación con su hermano, a llevar la voz cantante.

Los niños son más noblotes. Eso no es discutible. Y ahí tenías a Luis David detrás de su hermana sacándole las castañas del fuego a todas horas. Y Julia que debía pensar que era su paladín y la iba a librar de cualquier situación por comprometida que fuera. Como cuando tenía año y pico y oigo que grita desde el salón: ¡ihlavíii ayuya! ¡Ayuya ihlavíii! (¡Luis David, ayuda!) y es que se había subido desde el sofá hasta la reja de la ventana y estaba en mitad de la reja y ni p'arriba ni p'abajo :-(
Y él la tomaba bajo su protección a todas horas, incluso en el colegio de preescolar, que aún estando con sus amiguitos en el patio, tenía un ojo puesto en qué estaba haciendo ella, o qué le estaban haciendo a ella.

En aquella época Luis David era tímido. Bastante tímido. Teniendo a su hermana y uno o dos amigos "verdaderos" ya no necesitaba mucho más. Yo lo notaba, sobre todo, en los veranos que pasaban con mi madre en Almuñecar. Era llegar a la urbanización en que vive mi hermana y Julia ya estaba en el centro de un corrillo de niñas, y sin embargo Luis David no se integraba con los niños de la urbanización. Entonces llegó a nuestras vidas la Edición Roja y su primer pokemon, Charmander (la mía, un poco después, fue la Edición Amarilla, Especial Pikachu, y mi primer pokemon fue Bulbasaur) y, mágicamente, todo cambió.

Porque el juego no consistía en que ganaras la Liga Pokemon. El juego en sí era comparar con tus amigos qué pokemon tenías, qué evoluciones, cuál era tu pokemon de más nivel y cuál tu mejor ataque. Y todos los chavales de la urbanización, incluido Luis David, pasaban horas explorando Kanto, capturando pokemon, subiéndolos de nivel hasta evolucionar, comprobando qué ataque funcionaba mejor con cada uno de los rivales, y hablando, riendo, comunicándose en una actividad común.

No me avergüenza decir que con cuarenta y pocos me enganché yo también a los Pokemon. Si quieres sintonizar verdaderamente con tus hijos desde muy pequeños, tienes que procurar compartir sus aficiones o, al menos, interesarte por ellas. No puedes no saber las normas de los juegos que juegan o de qué va la historia de sus dibujos animados favoritos. Cuando son pequeños, para ellos su mundo está compuesto en igualdad de condiciones por las personas de su entorno y por Pokemon, Digimon, Yugi-Oh,  los Rugrats, la Banda del Patio, o Dora la Exploradora, Pocoyó, Bob el Manitas... Tienes que poder participar en una conversación con ellos cuando esa conversación va a incluir sus personajes o sus juegos favoritos. No puedes esperar a que "tengan una edad". Si no has participado con ellos en su evolución, cuando tengan "esa edad" no tendrán la costumbre de hablar contigo de todo.

A mí lo de compartir afición con mis hijos casi siempre se me ha dado bien. Y en el caso de las consolas, realmente no sé quién comparte afición con quién. ¿Qué fue antes, el huevo o la gallina?. La foto al principio, que he tomado hoy, es mi Game Boy Color y mi cartucho de la Edición Amarilla. Me sabía los 151 pokemon de la primera generación, sus ataques y qué ataque era más eficaz según el tipo de enemigo, fuego, agua, tierra, roca, eléctrico... y tenía mi equipo favorito con el que luchaba una y otra vez contra los entrenadores de la liga final para elevar los niveles de mis pokemon.

Yo es que he sido nintendera de toda la vida, desde que La Caixa me "regaló" mi primera GameBoy (gris, la ladrillo) por un contratar un plazo fijo. Luego vino la GameBoy Color, la SuperNes, la Advance SP, la Nintendo64, la DS, la Wii y la DS-3D y ahí me paré, que ya está bien de consolas y, excepto la gris-ladrillo las tengo aún todas funcionando y en perfecto estado. He jugado cientos de juegos, pero la saga Zelda y Pokemon han sido mis juegos favoritos.

Y os he contado todo esto porque viendo páginas de amigurumis se encuentran frikadas de lo más grande. No tenéis más que buscar en google-imágenes pokemon crochet y alucináis con lo que teje la gente y,  aunque tampoco es que yo me quiera meter en esos mayores, sí me apetecía hacer algo, pero facilito, como las pokeball y a ello me he puesto. Fue decir lo que pensaba hacer y ya me salieron tres "encarguitos", de mis hijos y de Clara, la hija de la madrina, así que estoy haciendo tres pokeball que espero tener listas para mañana o pasado, así que en muy, muy breve os las enseñaré.

Mientras tanto, ando recordando viejos tiempos :-)
♥ ♥ ♥
* Fuente: Fititu (Fíjate tú)
¿Quieres ver cómo quedaron?: Pokeball de ganchillo

jueves, 6 de junio de 2013

Cuando le dije a Muñoz Molina que no me gustaba su libro

Ayer leí en la prensa que el escritor Antonio Muñoz Molina ha sido galardonado con el premio Príncipe de Asturias de las Letras y eso me trajo un montón de recuerdos.

(pincha en la imagen para ir a la noticia en elpais)

Muñoz Molina vivió en Granada una temporada y sé que hizo colaboraciones para el Ideal, pero aunque yo por aquel entonces tenía amigos que también trabajaban allí y de vez en cuando compartía alguna de sus tertulias y salidas en grupo, nunca había coincidido con él hasta que comenzó a viajar en avión hacia Madrid.
Eran tiempos en los que el aeropuerto de Granada era tan pequeño que todos, empleados y también clientes, éramos como una familia. En la facturación entablábamos un diálogo que iba bastante más allá de lo que se espera del trato esporádico, frío y comercial, entre pasajeros y empleados de una línea aérea. Según la asiduidad del pasajero teníamos una relación bastante cálida y cordial y en bastantes ocasiones "nos contábamos nuestra vida" sin el menor recato.