
Éste mío, por ejemplo, es un blog personal. Surgió con ese carácter y no pretendía ser ninguna otra cosa.
Cuando empecé con el blog pensé que sólo llegaría a gente de mi entorno, pero como os conté cuando mi desengaño morrocotudo con el visitante de Mountain View, ahora veo que lo lee mucha gente que no es de Granada y eso me empieza a condicionar a la hora de elegir lo que os cuento o dejo de contar.
Porque yo tenía una idea de lo que iba a ser el blog, que se resumía en un supuesto:
Suponiendo que tú y yo nos conociéramos, ¿de qué hablaría contigo si nos encontráramos en la calle o si quedáramos para tomar café?. Creo que ya os lo he dicho alguna vez, y si aún no lo he hecho, lo tenía pensado. Partiendo de ese supuesto, está bien que "te cuente mi vida" (y podrías llegar a encontrarla interesante) si vives en Granada, pero a alguien que se está conectando desde Quito (Ecuador) o desde Cali (Colombia), el que yo le cuente las tapas tan fabulosas que ponen en los bares de mi barrio, pues como que es un tema que le puede traer muy al fresco ¿no?.